sábado, 17 de marzo de 2018

Recorte 13

Me encariñé con las heridas porque eras vos el que blandía el cuchillo.
Lamerme las cicatrices es ahora la forma menos suicida de besarte.
Acercarme a tus labios siempre fue lo mismo que caminar descalza sobre una hoguera, pero cómo me gusta abrasarme en tu fuego.

Hoy quiero más a tu recuerdo y a lo que me duele de vos -todo- que a vos en carne y hueso, tumbado al lado mío con la respiración agitada y las manos todavía llenas de mi piel.
Dormir con vos era entrar en el mar con los bolsillos del abrigo llenos de piedras.
Cuando entré, nunca volví. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Recorte 34

Me hice adicta al vértigo que supone el temblor de un amor que nunca hace suficiente equilibrio entre la calma y la tormenta.