Me encariñé con las heridas porque eras vos el que blandía el cuchillo.
Lamerme las cicatrices es ahora la forma menos suicida de besarte.
Acercarme a tus labios siempre fue lo mismo que caminar descalza sobre una hoguera, pero cómo me gusta abrasarme en tu fuego.
Lamerme las cicatrices es ahora la forma menos suicida de besarte.
Acercarme a tus labios siempre fue lo mismo que caminar descalza sobre una hoguera, pero cómo me gusta abrasarme en tu fuego.
Hoy quiero más a tu recuerdo y a lo que me duele de vos -todo- que a vos en carne y hueso, tumbado al lado mío con la respiración agitada y las manos todavía llenas de mi piel.
Dormir con vos era entrar en el mar con los bolsillos del abrigo llenos de piedras.
Cuando entré, nunca volví.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario