sábado, 17 de marzo de 2018

Recorte 13

Me encariñé con las heridas porque eras vos el que blandía el cuchillo.
Lamerme las cicatrices es ahora la forma menos suicida de besarte.
Acercarme a tus labios siempre fue lo mismo que caminar descalza sobre una hoguera, pero cómo me gusta abrasarme en tu fuego.

Hoy quiero más a tu recuerdo y a lo que me duele de vos -todo- que a vos en carne y hueso, tumbado al lado mío con la respiración agitada y las manos todavía llenas de mi piel.
Dormir con vos era entrar en el mar con los bolsillos del abrigo llenos de piedras.
Cuando entré, nunca volví. 

miércoles, 7 de marzo de 2018

Recorte 12

El problema nunca fue intentar entendernos,
el problema era que no íbamos a lograrlo:
yo hablo el idioma de la poesía, el café y las tardes de invierno.
Vos sólo entendés de hogueras, cerveza y trenes con retraso que no llegan a ningún lado.

viernes, 2 de marzo de 2018

Recorte 11

Miro la lluvia, te miro; a veces no encuentro diferencia: ella cae sin importarle que la tierra esté preparada para recibirla o que ceda a su fuerza primigenia, hace crecer flores a su paso y también lo convierte todo en barro.

jueves, 1 de marzo de 2018

Recorte 10

Tengo en la piel cien, mil, un millón de ojos
que cada vez que me tocás, te miran como una niña
que observa asombrada la lluvia por primera vez
y le pregunta a su madre qué clase de milagro mágico es ese,
sin sospechar que la misma lluvia que la refresca
puede devenir en tormenta que rompe los cimientos de su casa.

Te pediría que no me toques,
no me quiero ahogar con la fuerza primigenia de tu temporal.
Y uso el condicional, porque vos y yo sabemos que no lo voy a hacer,
que no voy a pedirte nada,
que prefiero cien, mil, un millón de veces
que tu lluvia me cale hasta los huesos
a morirme de sed en el desierto de tu ausencia.

Recorte 34

Me hice adicta al vértigo que supone el temblor de un amor que nunca hace suficiente equilibrio entre la calma y la tormenta.