Vi una foto tuya, con una guitarra en la mano.
Ya había visto otras fotos parecidas; te vi también tocando la guitarra cerca mío, vestida sólo con tu camisa, después de haber dormido juntos.
Ya había visto otras fotos parecidas; te vi también tocando la guitarra cerca mío, vestida sólo con tu camisa, después de haber dormido juntos.
Pero cuando vi esa foto, te vi de verdad.
Por primera vez. Y al verte de verdad, te solté.
Te dejé ir, te expulsé, te exorcisé, te vomité.
Por primera vez. Y al verte de verdad, te solté.
Te dejé ir, te expulsé, te exorcisé, te vomité.
Nunca fuiste quien yo creía que eras.
Pensé que ya lo sabía, que ya me había dado cuenta,
que por eso un día eliminé toda posibilidad de contactarnos otra vez.
Pensé que ya lo sabía, que ya me había dado cuenta,
que por eso un día eliminé toda posibilidad de contactarnos otra vez.
Pero estaba equivocada, no lo sabía, y por eso todavía te pensaba a veces,
te extrañaba a veces, te deseaba a veces, te dedicaba versos a veces.
te extrañaba a veces, te deseaba a veces, te dedicaba versos a veces.
No lo sabía.
Creo que no quería saberlo, que saberlo implicaba reconocer mi error, mi inocencia, mis ganas desesperadas, enfermas y frágiles de aferrarme a la indefensión y al veneno.
Creo que no quería saberlo, que saberlo implicaba reconocer mi error, mi inocencia, mis ganas desesperadas, enfermas y frágiles de aferrarme a la indefensión y al veneno.
Entendí que me seguías doliendo,
que habían quedado tus palabras, tus manos y tu voz como una espina en mi pecho.
que habían quedado tus palabras, tus manos y tu voz como una espina en mi pecho.
Que aún esperaba un último adiós, un encuentro fortuito, una redención.
Ya había seguido mi camino,
ya había conocido un amor sano y fuerte,
ya había dado vuelta la página.
ya había conocido un amor sano y fuerte,
ya había dado vuelta la página.
Pero seguía dejando un marcador,
una esquina doblada en la hoja,
por si acaso.
una esquina doblada en la hoja,
por si acaso.
¿Por si acaso qué?
¿Que me dijeras un día que todavía me querías, que había dejado una huella en tu vida?
¿Por si acaso yo tuviese la oportunidad de demostrarte que ya no te necesitaba?
¿Que me dijeras un día que todavía me querías, que había dejado una huella en tu vida?
¿Por si acaso yo tuviese la oportunidad de demostrarte que ya no te necesitaba?
Qué ilusa. No hay por si acaso.
Cuando te vi, el punto final fue el final de los finales.
Cuando te vi, el punto final fue el final de los finales.
Ya no tengo que demostrarte (me) nada. No hace falta, no hacés falta.
No sirve, nada que puedas hacer o decir, o no hacer o no decir, sirve de algo.
No sirve, nada que puedas hacer o decir, o no hacer o no decir, sirve de algo.
Porque te vi.
Tóxico, manipulador, egoísta, vacío, superficial, triste.
Y yo ya no estoy triste,
y yo no soy egoísta,
y no estoy vacía,
y la manipulación no va conmigo,
la toxicidad no va conmigo.
Cuando todavía no lo sabía,
cuando todavía dejaba la hoja del libro marcada por si acaso,
aún podía usar tu recuerdo para
escribir versos, para destilarte en palabras.
cuando todavía dejaba la hoja del libro marcada por si acaso,
aún podía usar tu recuerdo para
escribir versos, para destilarte en palabras.
Ahora ya ni eso.
Ahora este es el último trazo que lleva tu nombre.
Ahora este es el último trazo que lleva tu nombre.