sábado, 30 de julio de 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

jueves, 14 de julio de 2016

Trazo XXII

Y fue cuando te sentí humano y triste que me di cuenta que aunque tu piel me quema, tu alma se encierra. Y yo busco libertad.

martes, 12 de julio de 2016

Trazo XXI

No me rompiste el corazón, me lo rompí yo misma: esperando que fueras lo que nunca quisiste ser.

domingo, 10 de julio de 2016

martes, 5 de julio de 2016

domingo, 3 de julio de 2016

martes, 7 de junio de 2016

martes, 31 de mayo de 2016

lunes, 30 de mayo de 2016

Trazo IX

Te fuiste. Y te llevaste tus caricias medidas, tus verdades a medias y mis ganas de seguir queriéndote.

domingo, 29 de mayo de 2016

sábado, 28 de mayo de 2016

jueves, 12 de mayo de 2016

Trazo VI

Me colgaste el cartel de "Frágil, manipular con cuidado" y te creíste todas las partes.
Me creíste frágil, y me hiciste débil a tus palabras y tus escasas caricias.
Quizás en algo tenías razón: el corazón se me quedó vulnerable de tantas heridas, y no resistió a tu manipulación disfrazada de ternura.
Pensaste que tenías que cuidarme, pero fallaste: no me cuidaste de vos mismo.


lunes, 21 de marzo de 2016

Trazo V

No te quise esperar y acá estoy, esperándote. 
No te quise perdonar y acá estoy, perdonándote.
No te quise dar más y acá estoy, dándote.
No te quise querer y acá estoy, queriéndote.


martes, 8 de marzo de 2016

sábado, 16 de enero de 2016

Trazo IV - Diario de las cosas que no te dije

Lunes 11. Hoy vi el amanecer en la ruta. El cielo parece una pintura tan bella que hasta las que están colgadas en el Louvre parecen garabatos de infantes. El verde de los árboles contra el azul brillante del cielo es alucinante. Me gustaría prestarte mis ojos y que lo vieras.


Martes 12. Subir una sierra, aunque pequeña, te ofrece una visión que te quita el aliento. Hay tanta belleza alrededor. Cualquier dolor parece menos cruel mirando esos gigantes de tierra y verde que soportaron hasta las peores inclemencias del tiempo y hoy están ahí, imponentes y hermosos.
Quiero decirte tantas cosas. Y a la vez quiero mirarte y no decirte nada. Hoy me duele.


Miércoles 13. El mar se traga cualquier palabra que uno pueda usar para describirlo. Inmenso y maravilloso. Y es sólo agua. No puedo dejar de mirarlo.
Hoy escuché Hero of war, de Rise Against. Pensé que te gustaría.
Hoy duele un poco menos. Y molesta un poco más.


Jueves 14. Hay tantas cosas hermosas para ver. Tanto que quisiera dejar los ojos en esos paisajes, y a la vez evito mirarlos demasiado porque siento que jamás podría serme suficiente contemplar tanta belleza.
Haciéndome la aventurera por el interior de un bosque en una sierra pequeña pensé cuánto me gustaría vivir ahí, tirarme todas las tardes a leer un libro al lado del arroyo.
No pienso perderme ninguna oportunidad de hacer algo nuevo: alquilar una bicicleta y andar cuesta arriba por la villa, abajo de la lluvia, a un lado la visión espectacular de las sierras recortadas contra el cielo gris. Los truenos me daban un poco de miedo, las piernas me pesaban, pero estaba contenta y orgullosa de mí misma.
Te pensé poco. Pero se hizo más difícil cuando la lluvia paró, al crepúsculo, y estaba todo quieto y silencioso. Salimos a caminar y me sentí triste. Empecé a extrañarte, no sé si por estos pocos días que no hablamos o porque no puedo evitar extrañarte ya por adelantado. O porque no sé qué va a  pasar. Y no me gusta no saber qué va a pasar.
Se me ocurrió la idea absurda de que no tengo ganas de extrañarte, porque no tengo ganas de tolerar ningún sufrimiento más. Aunque sea algo inevitable.
Hay tantos cielos increíbles que quisiera mostrarte.
Pero igual estoy enojada, quizás sólo te mostraría un cielo gris de lluvia, encapotado de frustración.


Viernes 15. Siempre que vuelvo de hacer algún viaje, ese mismo día, tengo una sensación de vacío y de tristeza. Un amigo me dijo una vez que es normal. El recuerdo de esa conversación está atado a la palabra Fernweh. La definición que más me gusta es: an ache for distant places, the craving for travel.
Cada vez creo más que soy la clase de personas que nunca disfrutan nada del todo, porque siempre algo les  duele. Pero que incluso cuando todo es dolor, son capaces de encontrar belleza y alegría.
Quisiera romper el silencio ahora mismo, pero sé que sumida en esta nostalgia pos viaje, sumida en el fernweh, no tomo las decisiones más lúcidas. No estoy lo suficientemente fuerte. Ni tengo las cosas lo suficientemente claras.





Enero 2016

Recorte 34

Me hice adicta al vértigo que supone el temblor de un amor que nunca hace suficiente equilibrio entre la calma y la tormenta.