Estaban
sentados a la vera del río, en silencio. Habían agotado todas las palabras,
contándose el corazón con la libertad de la noche y las estrellas reflejadas en
el agua como un espejo infinito.
Sus
miradas se cruzaron un instante eterno y fugaz. Sus labios se encontraron casi
instintivamente, y se devoraron con lentitud, con una mezcla de ternura y
desesperación.
-¿Vamos?-le dijo él casi en un susurro.
Ella lo miró, sus ojos dos grandes signos de pregunta. Él sonreía levemente, la mirada cargada de apuro y ansiedad.
Ella sintió un nudo de soledad en el estómago, pero asintió.
Cuando se subió al auto, apoyó la cabeza en la ventanilla y fijó la mirada en las luces vertiginosas de una ciudad que apenas dormía.
-¿Qué sentís?-le llegó la voz de él, inquieta.
-Tristeza-respondió ella al rato, en un susurro.
-¿Por qué?-preguntó él con urgencia, pero no obtuvo respuesta.
-Llegamos-anunció al rato.
Bajaron del auto. Traspasaron la puerta de entrada. Parados en la oscuridad, se miraron.
Él le tendió la mano. Ella temblaba, pero la tomó y se dejó guiar a la habitación.
A oscuras y en silencio, sin desnudarse del todo, se tiraron en la cama y se abrazaron, como dos niños asustados buscando refugio.
Así los encontró la mañana.
-¿Vamos?-le dijo él casi en un susurro.
Ella lo miró, sus ojos dos grandes signos de pregunta. Él sonreía levemente, la mirada cargada de apuro y ansiedad.
Ella sintió un nudo de soledad en el estómago, pero asintió.
Cuando se subió al auto, apoyó la cabeza en la ventanilla y fijó la mirada en las luces vertiginosas de una ciudad que apenas dormía.
-¿Qué sentís?-le llegó la voz de él, inquieta.
-Tristeza-respondió ella al rato, en un susurro.
-¿Por qué?-preguntó él con urgencia, pero no obtuvo respuesta.
-Llegamos-anunció al rato.
Bajaron del auto. Traspasaron la puerta de entrada. Parados en la oscuridad, se miraron.
Él le tendió la mano. Ella temblaba, pero la tomó y se dejó guiar a la habitación.
A oscuras y en silencio, sin desnudarse del todo, se tiraron en la cama y se abrazaron, como dos niños asustados buscando refugio.
Así los encontró la mañana.