Tengo un frío crónico
enquistado entre la piel y los huesos
que no me deja dormir de noche.
Desde que cruzaste la puerta
soy invierno en cualquier estación del año,
y hace tiempo ya
que las mañanas nacen y mueren sin sol.
soy invierno en cualquier estación del año,
y hace tiempo ya
que las mañanas nacen y mueren sin sol.
Me dejaste los brazos tan llenos de espinas
que ahora no puedo abrazarme sin hacerme daño,
y la piel se me va volviendo escarcha
congelando de nieve todo lo que toco.
y la piel se me va volviendo escarcha
congelando de nieve todo lo que toco.
Y ya no sé qué hacer con este frío,
ni con las espinas.
ni con las espinas.
Avanza el viento
que doblega los troncos de todos los árboles,
a la misma velocidad con la que una certeza
se llueve en mis venas
igual que un roedor hambriento
corroe un hueso desnudo y sin carne:
a la misma velocidad con la que una certeza
se llueve en mis venas
igual que un roedor hambriento
corroe un hueso desnudo y sin carne:
que no vas a volver
porque nunca estuviste,
que todos mis quiero
no podrán jamás con tus no puedo
y que sólo sabés dejar el alma
donde no van a acariciarla.
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