miércoles, 4 de enero de 2017

Trazo XXXI

Me acostumbré a tu atención especial como más tarde me terminé por acostumbrar a tus idas y vueltas, tu intolerancia, tu sutil -y veces no tanto- manipulación.
No tenías valor para quererme y menos aún para dejarte querer.
Exigías y demandabas lo que no eras capaz de dar, pero no soportabas no tenerlo.
Mi ternura te sorprendía, mi entrega te incomodaba. No la entendías. No me entendías.
Y yo no te entendía vos. Y nunca nos entendimos.

sábado, 30 de julio de 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

Recorte 34

Me hice adicta al vértigo que supone el temblor de un amor que nunca hace suficiente equilibrio entre la calma y la tormenta.