No me das nada. Pero aún sigo esperándolo todo.
Te quiero sin quererte cerca. Te quiero cerca sin quererte. Pero te quiero.
Por miedo a perdernos, nos estamos perdiendo.
Y cómo me cuesta aprender a dejar de ver en vos lo que quiero ver, y no lo que sos.
Tenías fecha de caducidad. Pero yo muy mala memoria.
Este vicio de quererte aunque no sirva de nada.
Me hice adicta al vértigo que supone el temblor de un amor que nunca hace suficiente equilibrio entre la calma y la tormenta.